• ¿Cuál es tu historia?

Yo llegué a trabajar a la feria porque la situación estaba mala. Llegué sin permiso al comienzo, vendiendo dos productos, Noble y Nova, porque no me alcanzaba para comprar nada más. Cómo no teníamos dinero para pagar fletes, iba con mi marido a comprar a San Pablo, y para traernos la mercadería él hacía parar la micro mientras yo estaba escondida con los rollos detrás de un Quiosco… Ahí él pedía que abrieran la puerta de atrás del bus y empezábamos a subir todo, llenábamos la micro jajaja… Luego nos veníamos acá hasta Américo Vespucio y ahí bajábamos todo y nos íbamos a la casa. Con eso sustentábamos algunos gastos, pero no nos alcanzaba para todo.

  • ¿Cómo ha cambiado tu situación desde ese entonces?

Como nos empezó a ir bien, gracias a mi fiel clientela, empezamos a tirar pa’ arriba y así tuvimos la posibilidad de traer todas las otras marcas. Esto gracias a los “Amigos del Comerciante”, que se han portado muy bien conmigo, y a todos mis caseritos. 

  • ¿Cómo es la relación con tus caseritas y caseritos?

Tengo hartos caseros de todas las edades, y uno se va familiarizando con ellos. Una les pregunta cómo están, por sus familias, su salud o cómo han resultado sus operaciones. Ellos ahora saben que yo voy a tener un nieto, entonces me preguntan cómo va mi hija… Se va formando una relación un poco de familia, un logra tenerles mucho cariño y es recíproco. Estoy muy contenta, este trabajo es quizás el que más habría soñado, me va muy bien.

  • ¿Cómo te ha ayudado el Plan “Amigos del Comerciante”?

Ufff… Con “Amigos del Comerciante” me va muy bien, siempre me están viniendo a visitar, me regalan carteles y bolsas. También se preocupan de los clientes, les regalan premios sorpresa, así que muy contenta con ellos, muy agradecida… Realmente ha sido un gusto trabajar con ellos.