Sin una estrategia de trabajo no se consigue el éxito, no se trata de llegar y vender

A sus 66 años ya lleva 15 construyendo su camino en las distintas ferias de Independencia. Si bien no fue un camino que eligió, hoy asegura disfrutar mucho su trabajo y nos cuenta que ha descubierto un mundo diferente que lo terminó por cautiva al punto de transformarse en Presidente del Sindicato de Feriantes de la comuna.

 

¿Cómo llega a la Feria?

Yo llegué a la feria por un problema de trabajo, antes era jefe de adquisiciones en una empresa constructora. Pero al pasar del tiempo el negocio empezó a decaer y  por los problemas de mercado la empresa quebró. En ese minuto yo tenía 50 años lo que en este país hace muy complicado el encontrar trabajo. Si bien lo intenté en varias ocasiones, las cosas no se daban. Como yo tenía conocimiento de mueblería un día llegó mi señora y me dijo que había visto un living botado. Así que lo fui a buscar, lo arreglé y lo vendí en 100.000 pesos. Con ese capital compré mis productos y partí a la Feria El Pino.

¿Cómo fue su primer día?

Yo partí con un carrito de feria, de esos que la gente usa para ir a comprar y 24 productos. En muchas ocasiones debido a que tengo conocimiento de eso hice trabajos de carpintería, de ese tiempo me habían sobrado dos mesas de jardín infantil que no había logrado vender, con esas mesitas y mi carrito comencé mi negocio. Al principio fue difícil porque yo no era parte de este mundo en como hablaba o como me vestía, sumado a eso mis mesitas de jardín, todo hacía que  se burlaban bastante de mí, pero yo lo tomaba con humor. Ya a los 3 años después compré mi primer furgón y el negocio tomó un norte diferente

¿En qué ha cambiado su vida y personalidad en estos 15 años?

No sé si es un cambio, yo lo veo como un crecimiento. Esto se debe a la experiencia de vida en base a lo que he visto y vivido. Es un público diferente, personas diferentes y de historias distintas. Si consideramos a los compañeros de trabajo y a los clientes encontramos que no hay un común denominador ni en los orígenes de ellos, ni en sus formas de vida ni en sus modos de hacer las cosas, esto es muy interesante ya que siempre se está aprendiendo con el simple hecho de compartir y vivir el mundo de la feria.

¿Cómo se logra uno mantener creciendo en el negocio?

A diferencia de lo que se puede pensar no es precio lo que hace que te prefieran, es el modo de atención. Aquí uno tiene que cautivar y conquistar a la gente. La simpatía y el respeto por el cliente son primordiales. Yo siempre estoy observando y comentando sobre todo las cosas buenas que veo en las personas, esto genera una cercanía y un vínculo entre ellos y yo.

¿Cómo se genera este sindicato de feriantes?

Hace ya un tiempo nos venía siendo notoria la necesidad de organizarnos para que se cumplieran las normativas, definidas por la municipalidad, que rigen las ferias. Los principales fiscalizadores, afectados y beneficiados por estas normas somos nosotros mismos, así que viendo que había y aún existen varias irregularidades que complican nuestras labores es que el 2015 creamos el Sindicato de Feriantes de Independencia. Hoy tenemos 120 socios con sus patentes al día lo que implica cerca del 50% de los feriantes de la comuna

 

Consultado sobre su secreto en este negocio nos cuenta “hay que tener una estrategia de trabajo, no es cosa de llegar y ponerse a vender. Hay que estudiar lo que la gente busca, los márgenes y lo que es más rápidamente vendible. En la feria hay público para todo el mundo, pero hay que saber hacer el negocio.